miércoles, 4 de diciembre de 2013

Una puerta abierta




Hoy debía estudiar, tengo mucho que aprender, sin embargo he decido escribir inspirada en una foto de alguien que hace un tiempo conocí y aunque no logramos una gran amistad, aun siento algo especial que me sigue motivando en muchos aspectos y que, por alguna extraña razón, despertaron en mi una parte que se encontraba profundamente dormida. Esta situación me recuerda a “Blanca Nieves”, aunque en mi caso no fue puntualmente un beso lo que me despertó…¿o tal vez si? 

Lo interesante es que estoy de acuerdo totalmente con ese antiguo dicho “aquello que muchas veces pareciera ser lo peor, con el tiempo puede transformarse en lo mejor”. Mirado desde un buen ángulo se puede considerar como un motivo para seguir creciendo y encontrar nuevas opciones, aunque debo reconocer que por un buen tiempo no lograba verlo así. 

Hoy me siento feliz de sentir nuevamente este anhelo por explorar “el Arte”, algo que siempre estuvo en mi desde muy niña y que dejé de lado producto de las fuertes influencias y comentarios como “de artista te mueres de hambre”. Quizás sea cierto que no te llena los bolsillos pero si el alma. Tal vez explorar no sea la palabra correcta, “hacer arte, mi propio arte”, una satisfacción personal sin fines de lucro. Hoy trabajo en algo absolutamente opuesto al Arte y sin embargo no me molesta, al contrario me agrada y curiosamente este contraste más el haberle conocido, crearon en mi un fuerte deseo de explorar mis habilidades artísticas, las cuales espero llenen este vacío presente. 

Hace años atrás cuando decidí estudiar algo intrínsecamente ligado al arte, creí que el diseño gráfico sería una buena opción. Hoy solo pienso que fue una buena base para comenzar con algo mejor, menos estructurado, menos tecnológico. Espero poder hacer casi todas las cosas que amo y seguir conociendo a personas que me motiven a seguir haciendo aun más. 

Otra persona importante que a gatillado este anhelo, es mi hijo, quien heredó ciertamente cualidades mejoradas. Un día, en un evento de su escuela, comencé a dibujar en la pizarra para los niños, todos estaban contentos y entretenidos cuando escuché a mi pequeño decirle a una de sus amigas “Esa es mi mamá”. Y me pregunté, de qué se siente orgulloso mi hijo? 

A veces siento que a mis 40 años de vida el tiempo no me favorece para comenzar, sin embargo esta necesidad es más fuerte que el tiempo, la edad y cualquier cosa. 

También, ser madre, ser mujer, ser amante, ser hija, ser amiga es un Arte. Porque en cada una de ellas está presente lo más importante para lograr una buena obra…El Amor. 

La vida es tan corta y tan hermosa que lo que mas quiero es disfrutar de ella. 



sábado, 16 de noviembre de 2013

DESPERTAR


La virtud es imposible en la inconsciencia,
¿cómo salir de esto, cuando sientes que el esfuerzo parece inútil?

Simplemente entregándonos y confiando en la vida,
porque todo lo malo que hemos hecho es un sueño inconciente. 
El hombre no es responsable a menos que esté alerta.
Si tienes conciencia de que fuiste inconciente, 
esta compresión se convertirá en el perdón.

Cuando te entregas a la vida, 
el ego se entrega y la transformación sucede, 
porque el ego es la única barrera. 
Es debido a él que no cambiamos y debido a él 
que tu corazón carga con el peso de una roca 
y no está palpitando bien. 

Pero si te deshaces de la roca, 
entonces comenzarás a sentir a amar, a ser.

Cuando te des cuenta que estás dormido, dejarás de estarlo.
Marcha con paso firme hacia tu destino.


miércoles, 13 de noviembre de 2013

Aprender a Mirar

 

Ella entregó sus mejores años de juventud al hombre que amó profundamente.

Tardó  años en darse cuenta de que ese sentimiento había muerto muchos antes de asumirlo y solo estaba con él por miedo. Miedo a él y miedo a la vida.

Más tarde comprendió que todo lo que había vivido, cada lágrima derramada junto a él, cobraban sentido cuando disfrutaba mirando a su hijo jugar, dormir, sentir su cálida piel y su respirar. Agradecida por fin de la vida y, de que esa pequeña vida la había liberado por fin.
 



 
LIBERTAD


Que preciada palabra… y anhelada. Un despertar, un renacer, un comienzo.

Una partida que si bien no sería fácil era la oportunidad que tenía.

Invadida de sueños,  dio sus primeros pasos, probó una y otra vez, siempre enfocada en lo que siempre le gustaba y esperanzada en que esto diera frutos que finalmente no resultaron ser los esperados.

Los años transcurrían y su hijo estaba creciendo. El tiempo debía ser su amigo, de lo contrario su estabilidad económica no mejoraría.

Entonces decidió que era tiempo de cambiar de curso un giro de 180°. Probar un nuevo rubro totalmente opuesto a sus gustos, pero que resultaron darle la oportunidad de descubrir nuevas habilidades y hacerla crecer y sentir que era capaz de cualquier cosa.

Cerró los ojos y se tiró al vacío, absolutamente confiada en que la vida le entregaría oportunidades, alegrías, realización, paz y amor.
 

 

 Si…las oportunidades se dan solo una vez, hay que estar atento a ellas y cogerlas antes que otro lo haga. Las oportunidades siempre están, rozando nuestra nariz y sin embargo no las vemos porque estamos enfocando hacia nuestros sueños, cuando en realidad debemos aprender a tener una mirada macro, que nos abre puertas inesperadas.
Y quienes te rodean y te aman de verdad, siempre apoyarán tus decisiones y estarán contigo a pesar de la distancia.
 
 



lunes, 11 de noviembre de 2013

APRENDER A SOLTAR







Dos monjes zen iban cruzando un río.
Se encontraron con una mujer muy joven y hermosa
que también quería cruzar, pero tenía miedo.
Así que un monje la subió sobre sus hombros y la llevó hasta la otra orilla.

El otro monje estaba furioso.
No dijo nada pero hervía por dentro.
Eso estaba prohibido.
Un monje budista no debía tocar una mujer y este monje no sólo la había tocado,
sino que la había llevado sobre los hombros.

Recorrieron varias leguas.
Cuando llegaron al monasterio, mientras entraban,
el monje que estaba enojado se volvió hacia el otro y le dijo:

-Tendré que decírselo al maestro.
Tendré que informar acerca de esto.
Está prohibido.

-¿De qué estás hablando? ¿Qué está prohibido? -le dijo el otro.

-¿Te has olvidado? Llevaste a esta hermosa mujer sobre tus hombros
-dijo el que estaba enojado.

El otro monje se rió y luego dijo:
-Sí, yo la llevé. Pero la dejé en el río, muchas leguas atrás.
Tú todavía la estás cargando...



Y tú… ¿qué cargas?

A veces cargamos con el pasado, la culpa, el resentimiento, etc.
Cargamos con tantas cosas, tan grandes y pesadas, que caminamos encorvados,
dejando de ver todo lo positivo que hay a nuestro alrededor.

Todos podemos tener una vida mejor.
Libérate de las cadenas que te mantienen atrapado.
Aprende a soltar, a dejar ir.



miércoles, 6 de noviembre de 2013

ALGUN DIA SABRAS DONDE ESTAS



The traveller is always leaving town 
He never has the time to turn around 
And if the road he's taken isn't leading anywhere 
He seems to be completely unaware 
The traveller is always leaving home 
The only kind of life he's ever known 
When every moment seems to be 
A race against the time 
There's always one more mountain left to climb
Days are numbers 
Watch the stars 
We can only see so far 
Someday, you'll know where you are 
Remember 
Days are numbers 
Count the stars 
We can only go so far 
One day, you'll know where you are 
The traveller awaits the morning tide 
He doesn't know what's on the other side 
But something deep inside of him 
Keeps telling him to go 
He hasn't found a reason to say no 
The traveller is only passing through 
He cannot understand your point of view 
Abandoning reality, unsure of what he'll find 
The traveller in me is close behind 
Days are numbers 
Watch the stars 
We can only see so far 
Someday, you'll know where you are 
Remember 
Days are numbers 
Count the stars 
We can only go so far 
One day, you'll know where you are






martes, 5 de noviembre de 2013

Ernest Zacharevic: el arte es un juego de infantes



Ernest Zacharevic, quien firma bajo el pseudónimo de Zachas, es un artista de Lituania que hace ver el arte como un juego, cuando los niños traviesos de Malasia comienzan a aparecer en las paredes de George Town, sobre divertidos murales en los que la alegría e inocencia de los infantes es retratada.





Estudió en la escuela de arte de Vilnius, Lituania, para continuar sus estudios en artes gráficas y desarrollar una carrera artística en Londres. Su búsqueda de algo menos conservador y su curiosidad en una expansión cultural, lo llevó a conocer otras naciones hasta que se encontró así mismo en el sureste asiático, donde se inspiró en la vida diaria de la ciudad con el único objetivo de pintar la sonrisa en las calles. 

En sus murales retrata las situaciones que ve, tal como en una fotografía de gran formato; en su trabajo también adhiere materiales reciclados como bicicletas viejas y juguetes infantiles que encuentra en su camino para crear marcos en los que la gente se fotografía, siempre sonriente, con la obra.






Influenciado por los libros que lee, las películas que ve y el reloj con el que mide el tiempo, decidió dejar pasar las horas para demostrar en las calles que el proceso artístico se debe disfrutar
como un juego de niños.